Cuando alcanzó la madurez, ella se esforzó intensamente en la adoración, y en aquel tiempo no había nadie que se le igualara en las distintas formas de adoración. Se manifestaron en ella señales y estados espirituales que hicieron que el propio Zacarías (la paz sea con él) sintiera admiración por ella.
Los ángeles le hablaron anunciándole la buena nueva de que Allah la había elegido, y que le concedería un hijo puro que sería un noble profeta, virtuoso honrado y reforzado con milagros. Mariam se sorprendió de tener un hijo sin la intervención de un padre, ya que no tenía esposo. Entonces los ángeles le informaron que Allah tiene poder sobre todas las cosas; cuando decreta algo, tan solo le dice: "Sé", y es.
Entonces se sometió a ello, dejó el asunto en manos de Allah y aceptó Su voluntad, sabiendo que aquello representaba para ella una gran prueba, pues la gente hablaría de ella por ese motivo, ya que no conocían la verdad del asunto y solo juzgarían por las apariencias, sin reflexión ni entendimiento. Ella solo salía del lugar de adoración durante su periodo de menstruación o por una necesidad urgente, como ir a buscar agua o conseguir alimento.
Varios de los piadosos predecesores mencionaron este relato, entre ellos Wahb ibn Munabbih, que cuando comenzaron a notarse en María las señales del embarazo, el primero en darse cuenta fue un hombre piadoso de los Hijos de Israel llamado Yusuf ibn Ya‘qub an-Najjār, que era hijo del tío materno de María. Él se sorprendió mucho por ello, sabiendo de su fe, pureza y devoción, y sin embargo la veía embarazada sin tener esposo.
Un día se dirigió a ella y le dijo:
- ¡Oh María! ¿Puede haber una siembra sin semilla?
Ella respondió:
- Sí. ¿Y quién creó la primera siembra?
Él dijo:
- ¿Y puede haber un árbol sin agua ni lluvia?
Ella dijo:
- Sí. ¿Y quién creó el primer árbol?
Entonces él preguntó:
- ¿Y puede haber un hijo sin varón?
Ella respondió:
- Sí. Allah creó a Adán sin varón ni mujer.
Él le dijo:
- Entonces, cuéntame tu historia.
Ella dijo:
- Allah me dio la buena nueva con una palabra Suya: {Su nombre es el Ungido, Jesús, hijo de María, considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados. Hablará a la gente en la cuna y de adulto, y será de los justos}.
Se transmite algo similar sobre Zacarías la paz sea con él, que le preguntó y ella le respondió de la misma manera y Allah es quien sabe más y mejor.
As-Suddi narró con su cadena de transmisión de parte de los compañeros del Profeta:
Que María entró un día a ver a su hermana, y su hermana le dijo: "¿Sabías que estoy embarazada?"
Entonces María respondió: "Y yo también he sentido que estoy embarazada". Entonces se abrazaron, y la madre de Yahya (Juan) le dijo: "Veo que lo que hay en mi vientre se postra ante lo que hay en tu vientre", y esto es lo que significa: {confirmando una palabra que procede de Allah}.
Y el significado de la suyūd (prosternación) aquí es: la sumisión y la exaltación, como la prosternación al encontrarse en señal de saludo, tal como estaba permitido en las leyes anteriores a la nuestra, y como cuando Allah ordenó a los ángeles prosternarse ante Adán.
Se transmitió de Mujahid que Allah esté complacido de él, dijo: María (la madre de Jesús) dijo: "Cuando me encontraba a solas, él (Jesús) me hablaba y conversaba conmigo, y cuando estaba entre la gente, glorificaba (a Allah) en mi vientre".
Lo más aparente es que ella lo llevó en su vientre durante nueve meses, como las demás mujeres, y lo dio a luz en el tiempo habitual del embarazo y del parto. Si hubiera sido de otro modo, se habría mencionado.
Y es sabido que entre cada estado hay cuarenta días, tal como se ha confirmado en los hadices auténticos de Al-Bujari "3208" y Muslim "2643a")
Muhammad Ibn Ishaq dijo: algunos de los incrédulos la acusaron de haber cometido pecado con una persona quien se dedicaba a la adoración con ella en el lugar de adoración. Entonces María se apartó de ellos, se retiró, y se aisló en un lugar lejano.
{Entonces los dolores de parto la empujaron hacia el tronco de la palmera}, es decir, el dolor del parto la obligó y la llevó hasta el tronco de la palmera.
Mariam dijo: {"¡Ojalá hubiera muerto antes y se me hubiera olvidado del todo...}. Esto es una prueba de que está permitido desear la muerte en tiempos de tribulación, ya que ella (Mariam) sabía que la gente la acusaría y no la creería, sino que la desmentirían cuando se presentara ante ellos con un niño en brazos, a pesar de que ella era conocida entre ellos por su devoción, adoración, su constante permanencia en la mezquita, su retiro espiritual, y provenía de una familia religiosa y familia de profetas.
Y por ello cargó con tanta angustia que deseó haber muerto antes de esa situación, o haber sido {algo totalmente olvidado}, es decir, no haber sido creada en absoluto.
Entonces, de sus pies, la llamó: "No estés triste. Tu Señor ha puesto a tus pies un arroyuelo."
{¡Sacude hacia ti el tronco de la palmera y esta hará caer sobre ti dátiles frescos, maduros!}. Se menciona aquí tanto la comida como la bebida. Por eso, también dijo: {¡Come, pues, bebe y alégrate!}
{Así que si ves a algún ser humano, di: “He hecho voto de silencio al Compasivo, y por eso hoy no hablaré con nadie”}. *{Come, bebe y alégrate. Y si ves a algún ser humano...}, es decir, si ves a alguien de entre la gente, {di}, es decir, mediante lenguaje corporal o señal: {He hecho voto de silencio al Compasivo}. En su ley religiosa (la de ellos) el ayuno incluía abstenerse de hablar y de comer. Esto fue dicho por Qatāda, As-Suddī e Ibn Aslam. Lo que lo confirma es Su dicho: {Por eso hoy no hablaré con ningún ser humano}. En cuanto a nuestra ley islámica se desaconseja que el ayunante guarde silencio durante todo el día hasta la noche.
Entre los hipócritas hubo quienes la acusaron con su primo Yusuf, hijo de Yaqoub al-Nayyár. Pero cuando la situación se volvió angustiosa y las palabras se agotaron, la confianza en el Señor Majestuoso se engrandeció, y no quedó sino la sinceridad y la dependencia de Allah.
Entonces ella señaló hacia él, es decir: habladle y dirigíos a él, pues la respuesta que buscáis y aquello que deseáis saber lo tiene él. En ese momento, ellos dijeron, aquellos de entre ellos que eran altivos y desgraciados. {“¿Cómo vamos a hablar con quien está en la cuna, siendo un niño?"} es decir: ¿cómo nos remites por respuesta a un niño pequeño que no comprende el lenguaje, siendo aún un lactante en su cuna, que no distingue entre lo útil y lo inútil?. Y esto que haces no es sino una forma de burlarte de nosotros, de despreciarnos y tratarnos con desdén, pues no nos das una respuesta clara con palabras, sino que nos remites para ello a quien está en la cuna como un niño pequeño. En ese momento...
Jesús dijo: {"Soy el siervo de Allah. Él me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un profeta. Me ha bendecido dondequiera que me encuentre y me ha ordenado la azalá y el azaque mientras viva, y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho violento, desgraciado. La paz sobre mí el día que nací, el día que muera y el día que sea resucitado a la vida."}. Este fue el primer discurso de Jesús, hijo de María. Sus primeras palabras fueron: "Yo soy siervo de Allah", reconociendo así su adoración a Allah, exaltado sea, y afirmando que Allah es su Señor. Con ello, exaltó la majestad divina y desmintió las afirmaciones de los injustos que lo llamaban hijo de Dios. En realidad, él es Su siervo, Su mensajero, y hijo de María. Luego defendió la inocencia de su madre de las falsas acusaciones de los ignorantes que la calumniaron por causa de su hijo. Jesús se defendió diciendo: "Él me ha dado la Escritura y me ha hecho profeta", pues Allah no concede la profecía a quien es fruto de la fornicación, como ellos afirmaban.
Jesús dijo: {"Y me ha hecho bendito dondequiera que esté"}, es decir, que allá donde estuviera, llamaba a la adoración de Allah, el Único, sin asociados, y exaltaba Su majestad por encima de toda imperfección, defecto o falsedad como la atribución de un hijo o una compañera.
{Y me ha ordenado la oración y el zakat mientras viva.}. Esta es la posición de los siervos: cumplir con el derecho de Allah a través de la oración y la beneficencia hacia las criaturas mediante el zakat, ya que abarca la purificación de las almas de los malos modales, y la purificación de las riquezas abundantes mediante la entrega a los necesitados, de diversas clases, la hospitalidad con los huéspedes, los gastos para las esposas, los parientes, así como todas las formas de actos de obediencia y benevolencia y distintos tipos de adoración para el acercamiento a Allah.
Luego Jesús dijo: {Allah me hizo bondadoso con mi madre}. Es decir, me hizo bueno con mi madre, pues ella es la única progenitora que tengo, ya que no tengo padre. ¡Glorificado sea Aquel que creó a las criaturas, las formó y dio a cada alma su guía!"
{Y no me ha hecho arrogante ni desdichado}, es decir: no soy rudo ni duro de corazón, y no proviene de mí ninguna palabra ni acción que contradiga el mandato de Allah y Su obediencia. {"Y la paz sea sobre mí el día en que nací, el día en que muera y el día en que sea resucitado con vida}".
Y estos tres momentos ya fueron mencionados anteriormente en la historia de Yahya (Juan) hijo de Zacarías, la paz sea con ambos.
Allah mencionó la historia de Isa (Jesús), la expuso claramente, explicó su asunto y lo aclaró, dijo: {Ese es Jesús, hijo de María, palabra de verdad sobre la cual ellos dudan. No es propio de Allah tomar un hijo. ¡Glorificado sea! Cuando Él decreta algo, solo le dice: ‘Sé’, y es} [María: 34-35]
Como dijo Allah subhanahu, después de relatar su historia y lo que ocurrió con él, en la surah de la familia de Imrán (Al ‘Imrán): {Esto te recitamos de los signos y de la sabia Amonestación. Ciertamente, Jesús ante Allah es como el de Adán: lo creó de tierra, luego le dijo: “¡Sé!”, y fue. La verdad proviene de tu Señor, no seas, pues, de los que dudan. Si alguien disputa contigo este propósito, después de haber sabido tú lo que has sabido, di:«¡Venid! Vamos a llamar a nuestros hijos y a vuestros hijos, a nuestras mujeres y a vuestras mujeres, a nosotros mismos y a vosotros mismos. Execrémonos mutuamente e imprequemos la maldición de Allah sobre quienes mientan. Esta es la historia auténtica. No hay ningún otro dios que Allah. Allah es el Poderoso, el Sabio. Y si vuelven la espalda... Allah conoce bien a los corruptores.} [Sura Al ‘Imrán: 58-63]
Lo anterior citado de [Sura Al 'Imrán: 58-63], su interpretación por los sabios explican que cuando llegaron los representantes de Najrán (ciudad que eran mayoría cristiana ubicada en Arabia Saudita y con frontera con Yemen), estos representantes llegaron siendo sesenta jinetes, de los cuales catorce eran los más destacados, y de estos, el liderazgo recaía en tres de sus nobles señores: Al-`Aqib, As-Sayyid y Abu Haritha ibn ‘Alqama y comenzaron a debatir sobre el asunto de Jesús (que la paz sea con él). Entonces, Allah reveló en sura Al ‘Imrán sobre este tema, explicando la creación de su madre y la creación y asunto de Jesús (la paz sea con él). Además, Allah subhanahu ordenó al Profeta Muhammad (sws) que los desafiara a la mubahala (invocación de la maldición de Allah sobre quien mienta) si no aceptaban su mensaje ni lo seguían. Sin embargo, cuando vieron (las señales de la verdad) en sus ojos y oídos, retrocedieron y se negaron a realizar la mubahala, optando en su lugar por la paz y la conciliación.
Y dijo uno de ellos, (Al ‘Aqib), según los sabios su nombre es ‘Abd al-Masih: "¡Oh grupo de cristianos! Sabéis muy bien que Muhammad es un Profeta enviado, que os ha traído la verdad sobre vuestro asunto. Y sabéis también que ningún pueblo que haya desafiado a un Profeta mediante la mubahala ha sobrevivido: ni sobrevivieron sus ancianos, ni crecieron sus más jóvenes. Si lo hacéis, ciertamente seréis aniquilados. Así que, si no podéis abandonar vuestra religión ni separaros de vuestra postura sobre Jesús. Entonces pactad con este hombre y regresad a vuestras tierras." Entonces solicitaron eso al Mensajero de Allah (sws), y le pidieron que les impusiera un tributo (yizia) y que enviara con ellos a un hombre confiable. Así que el Profeta envió con ellos a Abu ‘Ubaida ibn al-Yarrah.
Uno de los hadices mencionados sobre esta historia recién explicada, está el hadiz auténtico con referencia: Sahih al-Bukhari 4380.
Allah, exaltado sea, aclaró el asunto del Mesías y le dijo a Su Mensajero:
{Ese es Jesús, hijo de María, palabra de la verdad sobre la cual ellos discrepan}.
Es decir, que él es un siervo creado, nacido de una mujer, uno de los siervos de Allah. Por eso dijo: {No es propio de Allah tomar un hijo. ¡Glorificado sea! Cuando decreta un asunto, tan solo le dice "Sé", y es}.
Es decir, nada le resulta imposible, ni le agota ni le causa fatiga, sino que Él es el Todopoderoso, que realiza lo que quiere. *{Su orden, cuando quiere algo, tan solo le dice: "Sé", y es}* [Yasin: 82].
{Y, ciertamente, Allah es mi Señor y el vuestro, así que adoradlo. Este es el camino recto}. Esto es parte del discurso de Jesús hacia ellos cuando estaba aún en la cuna. Les informó que Allah es su Señor y el suyo propio, su Dios y el de ellos, y que este es el camino recto a seguir. Allah, exaltado sea, dijo: {Pero los grupos discreparon unos de otros. ¡Ay de los que no hayan creído, porque presenciarán un día terrible!} [María: 37], es decir, la gente de aquella época y quienes vinieron después de ellos discreparon acerca de Jesús y eso llevó a la creación de muchas sectas. Algunos de los judíos dijeron que Jesús fue fruto de la fornicación, y persistieron en su incredulidad y tozudez. Otros, en cambio, cayeron en una incredulidad opuesta y dijeron: "Él es Dios", mientras que otros dijeron: "Él es el hijo de Dios".
En cambio, los creyentes dijeron: "Él es siervo de Allah, Su Mensajero, hijo de su madre María, y Su palabra que Él ha comunicado a María, y un espíritu que procede de Él." Estos son los que se salvarán, los que serán recompensados, respaldados y victoriosos. Y quien discrepe con ellos en cualquiera de estas afirmaciones, está entre los incrédulos, extraviados e ignorantes. Allah subhanahu los ha amenazado diciendo: {¡Ay de los que no hayan creído, porque presenciarán un día terrible!}. Leer también [4:171]
Concluimos con el siguiente hadiz del Profeta Muhammad (sws):
"Quien testifique que no hay divinidad salvo Allah, Único, sin asociado, y que Muhammad es Su siervo y Su mensajero, y que Jesús es siervo de Allah y Su mensajero, y Su palabra que Él ha comunicado a María y un espíritu creado de Él, y que el Paraíso es verdad y el Infierno es verdad, Allah le concederá la entrada al Paraíso conforme a las obras que haya realizado". (Al-Bujari y Muslim) [Riyad as-Salihin 412]
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